22 de octubre de 2008

De quién es esto?

Hola a tod@s:

Esta tarde he encontrado este texto en mi pantalla, por casualidad: me ha gustado y quería compartirlo con vosotros.

No es un estado de ánimus (que el ánima está bien de momento) pero me ha parecido poético y bonito ...

Tampoco he sido capaz de hallar el nombre de la persona que lo ha escrito ... ahí va por si lo conocéis y sabéis de quien es.


"Empiezo a escribir, después me levanto.

Me detengo por el movimiento de una abeja grande y madrugadora que, de alguna manera, ha entrado en la casa, y está dando vueltas, golpeándose, aturdiéndose contra los cristales de las ventanas y los alféizares.

Abro la puerta principal y le hablo, intentando atraerla hacia el exterior.

Está buscando lo que necesita, exactamente como yo, y, como yo, ha quedado atrapada en un lugar donde no puede sentirse satisfecha con su vida.

Podría abrir el tarro de la miel en el mostrador de la cocina

y quizás tomara miel de ese tarro,

pero su proceso vital, su labor, su forma de ser, no pueden satisfacerse dentro de esta casa.

Yo también he ido abriéndome paso a golpes contra los cristales, cayéndome medio aturdida, reuniendo fuerzas para levantarme y gatear, levantándome otra vez, buscando..."
Bueno, pues besos para tutti.


8 de octubre de 2008

Algo más que comentar: "Por cada mujer hay un hombre ..."


Esto lo ha escrito un hombre.
Se llama Luis Bonino y es psiquiatra.
Os recomiendo muy vivamente que leáis sus textos.

POR CADA MUJER HAY UN HOMBRE...
Por cada mujer cansada de tener que aparentar debilidad,
hay un hombre que disfruta de protegerla esperando sumisión.
Por cada mujer cansada de tener que actuar como una tonta,
hay un hombre que aparenta saberlo todo porque eso le da poder.
Por cada mujer cansada de ser calificada como "hembra emocional"
hay un hombre que aparenta ser fuerte y frío para mantener sus privilegios.
Por cada mujer catalogada de poco femenina cuando compite,
hay un hombre al que no le importa pisar a quien sea con tal de ser el primero.
Por cada mujer cansada de sentirse un objeto sexual,
hay un hombre que disfruta utilizando a las mujeres para su placer.
Por cada mujer que se siente atada por sus hij@s,
hay un hombre que disfruta de tiempo libre a su costa.
Por cada mujer que no ha tenido acceso a un trabajo o salario satisfactorio,
hay un hombre que se aprovecha del trabajo gratuito hecho en casa y que no mueve un dedo para reivindicar la igualdad de derechos laborales de la mujer.
Por cada mujer que desconoce los mecanismos de un automóvil,
hay un hombre que cuando llega en coche a casa tiene mesa y mantel puesto.
Por cada mujer que da un paso hacia su propia liberación,
hay un hombre que tiene miedo de perder su lugar privilegiado ante ella.
Por cada mujer que es víctima de violencia en el hogar, hay un hombre que la ejerce y lo niega, presentándose como víctima de las "provocaciones" o el "abuso psicológico" femeninos y muchos otros que miran hacia otro lado en un silencio cómplice.
Por cada mujer que confía en que los hombres quieren la plena igualdad de derechos, hay cientos de hombres confiando en que “todo cambie un poco para que todo siga igual”.
Si queremos que las cosas cambien y desaparezcan las desigualdades dejémonos de autocomplacencias masculinas y asumamos nuestras responsabilidades.


Os recomiendo echar un vistazo a estas páginas gües, muy interesantes... pero claro, hay que tener interés y voluntad ¿quién de l@s chic@s se apunta? Y la falta de tiempo no es excusa.... que todos lo tenemos cuando es necesario, se saca de donde sea!
Son éstas:

7 de octubre de 2008

Me pienso tragar GRAN HERMANO


Querid@s parient@s: En este camino hacia la mundanidad y la imperfección absoluta que me propongo iniciar, he tomado la inapelable decisión de tragarme esta edición de GRAN HERMANO 10.


¿Alguien más de la parentela se piensa apuntar a la galería de abominables, desquiciad@s, vulgares, insidios2s y patétic@s seres human@s reales?


POR FAVOR DECIDME QUE SÍ!!! Porque podemos discutir en el blog... además de por esto y por aquello de la actualidad. Sin darnos puñaladas, eso sí!!
Espero respuestas porque esta noche hay gala!!! Yupiiiiiiii
¿A que no lo habríais im,aginado de mí? Pues ya véis...
Jesús qué coña!!


Despiste total tras las vacaciones!

Como estoy por completo desentrenada, he incluido mi primera entrada en el blog, tras las vacaciones, en el de Fotos Familiares, lo que obviamente ha sido un error.

Pero no pasa nada, a fin de cuentas también ése es de todos y a todos iba destinado el post!

Chic@s, con semejante recibimiento dan ganas de estar ausente mucho tiempo ... y luego volver! Gracias mil por los piropos... mi envidia me ha costado perder los ocho kilillos y medio del ala!... pero ha merecido la pena.

Ahora, a ver si aguanto hasta navidades. Mi psicópata dice que como no apriete más, engordo. Está claro, pero ahora, cuando lleguen los frios, díganme uds. quién es la lista que no se come unos judiones con matanza (por cierto, primo Jose, te he comprado un kilo de judiones, que las carnes ya son cosa tuya), un cocido y lo que sea menester... que se me cae la babilla por la comisura-el-labio sólo de pensarlo!

Lo que nos queda por penar, siendo la comida, como es, un placer sin paliativos!

Este finde vamos a Ciudad Real y nos pasaremos por el Pardillo, que Magui ha decidido traerse la bicicleta para usarla en Aranjuez, como medio de trasporte a la facultad y más ahora que se ha puesto de moda total lo de ser alternativo y ecológico (o es ecologista??... bueno da igual!!). En Madrid imposible, por las cuestas, el mal tiempo y las obras eternas de nuestro alcalde.

No sé por dónde empezar: si leer lo que habéis puesto o imaginármelo... que ya me lo imagino!
Creo que no leo nada para no contaminarme y tener el buen recuerdo que siempre tengo de vosotros. :-)) ... que así ... a vuela pluma... ya he visto algunas cosas que me han afilado el bigote que me tengo que fotodepilar el sábado, a las 9.00 horas de su mañana, por el módico precio de 50 euros. Como dice mi madre, "¿para que os lo quitáis ahora... total si con el tiempo y los años se acaba cayendo?"... y será que mi madre no tiene razón!

Lo dicho: que no leo ná y empiezo como si tal cosa .... nueva de plantilla! No me digáis que los ministros y ministras no os lo ponen a güevo, eh!

Jesús que coña,

2 de julio de 2008

Por fin!!


Hello Family!!
Por fin he bajado de 61 kilos. Ahora peso 60.300.... es decir, estoy 5 kg 300 gr. más delgada (o menos gorda)
Yupiiiiiiiiiiiii.... eso sí, me cuesta esfuerzo. cada día un poco más, porque ya me voy aproximando a mi peso ideal (que dice el psicópata que es de 54 kilos!!!).
Pero es que este hombre se piensa que voy a ir con la espalda pegada al espinazo!! ... amos hombre!! En 57.500 me planto.
Lo malo es que en cuanto empiece de nuevo a comer tapitas, tomar vinitos y todas esas cosas que sientan tan malamente, volveré a rellenar las mantecas!
Es nuestro sino familiar!
Aunque hoy estoy contenta. Esta tarde, a las 20,10 horas voy a pesarme.: he pensado quitarme los zapatos para ocupar menos, porque más que zapatos son zapatones; tienen plataforma, como se lleva ahora y pesan un güesvi... así que, me los quito!!
Ya os contaré!

24 de junio de 2008

Las nominaciones.

Se me había olvidado.

Nomino a mi Charito y a Federico Junior

Jesús que coña!

Las Batallitas de Lapilli

REGLAS1. Cada persona continuará la historia escribiendo DOS FRASES. Delante de ellas pondrá entre paréntesis su número de turno (el siguiente al último que vea). Es decir, se copia toda la historia, primero las reglas y luego las frases (con los números) de los demás, luego se pone el nuevo número de turno y luego las dos frases.2. Después, se nomina a otras dos personas.3. No se puede nominar a la persona que te nominó ni a una a la que nominaras en un turno anterior (si lo tuviste).4. El blogger que escriba el turno 50 terminará la historia y la mandará al email leinad19xico@hotmail.comLA HISTORIA(1) Era impensable, no me lo podía creer, mi mente daba vueltas una y otra vez y no conseguía ser consciente de lo que había pasado, ya no había vuelta atrás, era todo tan confuso. Miré durante unos instantes el martillo ensangrentado, lo envolví en un paño que encontré en el primer cajón de la cómoda y lo escondí en el fondo del armario.(2) A los tres minutos me encontraba en la calle, necesitaba airearme, pensar... En aquellos momentos mi mente aún no estaba preparada para ello... (3) El aire gélido de la mañana cortaba mi rostro como un cuchillo acerado, aún sentía en mi pecho el ritmo acelerado de mi corazón sobresaltado por los espeluznantes hechos que había, en fracciones de segundo, vivido... Aún no podía explicarme cómo demonios había llegado el martillo hasta mis manos y por qué reaccioné de la forma tan brutal como lo hice... (4) Sólo sé que había acabado todo, que era el fin de mi tortura y el comienzo de una vida mejor. Por primera vez, me sentí libre. (5) Había logrado lo que estaba deseando hace mucho tiempo. ¿O realmente yo no lo había deseado nunca? (6) Solamente las circunstancias me habían hecho llegar a aquel extremo en el que me encontraba. No, seguro que detrás de todo aquello había una fuerza misteriosa que me apoyaba.(7) La pregunta era: ¿Por qué? Sacudí la cabeza. No me debía engañar por mas tiempo, no, yo ya sé mi verdad, pero al estar dormitando tantos segundos de mi vida me va a costar desperezarla. (8) Tal vez, la bruja de mi suegra no merecía brecha de tales dimensiones en su cráneo. Sin embargo, por una vez, creía haber hecho lo correcto. (9) Por otra parte, si yo no la hubiese atacado a ella quizás ahora sería yo la víctima. Porque a decir verdad la relación con mi suegra siempre había sido de amor-odio. (10) Pero ya había pasado todo y no era hora de pensar en "si hubiera sido de otra forma". Ahora tenía que explicarle a mi pequeña hija Andrea que ya no vería más a su malvada y querida abuelita. (11) Sentí un ruido lejano, parecían las agujas de un reloj y esto hizo que me sobresaltara. Estaba un poco aturdida, ¿se trataba sólo de un mal sueño?(12) Me dirigí al último cajón donde creía haberlo guardado y toqué algo frío y húmedo. Algo extrañamente húmedo en un cajón. (13) Retiré la mano instantáneamente, me asusté, aquel objeto no me resultaba familiar, pero la duda me carcomía por dentro. La eterna lucha entre la curiosidad y la prudencia, pues yo, en el fondo, sabía que debería cerrar ese cajón para siempre y olvidarme de lo que había tocado, pero no fui capaz de resistirme y volví a introducir temblorosamente la mano. (14) Mientras cientos de instantes paseaban fugazmente por mi cabeza, pensé que lo tenía todo embrollado, estaba perdida. Me había metido en un montón de negocios insensatos en lugar de pensarlos despacio y con método.(15) Las facturas de los gastos de mi propia casa y de mis aventuras en el juego se acumulaban hasta el infinito... Suspiré y me dispuse a esconder todos los rastros de mi acto. (16) He de limpiarlo todo antes de que lleguen mi marido y mi hijo. Arrastré el cadáver hacia la bañera de la planta de abajo. (17) Una sonrisa fugaz asomó en mi rostro cuando pensé que, a pesar de que tenía a mi suegra por una cabeza dura, su craneo se rompió con bastante facilidad. Supongo que casi cualquier cosa se rompería con facilidad con un martillo de acero tan pesado.(18) La vieja bruja hacía un ruido peculiar al ser arrastrada por el suelo, ni siquiera notaba su peso muerto, a decir verdad, una vez muerta, mi suegra tenía el peso de un pajarillo. Era algo casi tierno, si no hubiera sido por la masa sanguinolenta que era una parte de su cráneo, su cara era la de una amable anciana que hace pasteles para sus nietos y se reúne para jugar al bridge con sus amigas los viernes por la tarde, cada una cometiendo la locura de beberse una copita de jerez.(19) Mi suegra no jugaba al bridge, es más, tenía dudas de que hubiese jugado alguna vez a algo, que hubiese sido una niña alguna vez, inocente y sin tanto rencor por dentro. Siempre recordaría aquel gesto duro, severo y aquellos comentarios mordaces pero revestidos de azúcar; aquellas miradas condescendientes. (20) Su sonrisa... su sonrisa llevaba al mismísimo demonio dentro. Desde luego, mi marido nunca supo nada de mi angustia, de mi rabia al ver que su madre me despreciaba, que me consideraba una aprovechada que no valía ni para limpiarle los zapatos a su hijo.(21) Aún recuerdo el día de mi boda, con mi madre, mis hermanas y mis primas revoloteando alrededor de mi cuarto y en el que habría de cambiarme. Mi suegra estuvo diligente con todas ellas, les sirvió deliciosos pastelillos entre sonrisas y comentarios cómplices. (22) Pero mi tocado no aparecía. Mi hermana iba a ser la encargada de peinarme y me había regalado un tocado muy bonito, nada extravagante, algo sencillo. (23) Recuerdo cómo mi suegra aplaudió la ocurrencia de no contratar una peluquera, recuerdo el "qué encantador". El tocado no apareció aquel día, suerte que compramos otro igual gracias a mi paranoia y cuando metí la mano en aquel cajón... lo encontré, intacto, un poco amarillento, pero con la etiqueta puesta aún. (24) Como una burla desde el más allá. Apretaba el tocado con mis manos ensangrentadas, me daban ganas de coger aquel martillo y destrozar cada uno de los huesos, y la carne... pero habría que limpiar más y suficiente trabajo en vida había dado aquella dichosa mujer.(25) Gracias a Dios, mi marido era un tipo que se tragaba todas las series de policías del universo, solo necesitaba lejía para la sangre, su asquerosa y maldita sangre, tan espesa y pegajosa como ella lo fue en vida. Y sosa, mucha sosa, con sosa y agua su cuerpo se desharía en horas, lo que pasa es que era más difícil lo de la sosa, porque es imposible retener a mi familia de no entrar en el baño... (26) Lo de eliminar la sangre era sencillo, lo de eliminar su cuerpo era más complejo. Ni muerta me iba a dejar vivir.(27) Pasada una hora parecía que no había ocurrido nada, todo rastro de sangre que pudiera haber dejado esa bruja me había encargado de hacerlo desaparecer, pero seguía sin saber qué hacer con su cuerpo. De repente recordé cuántas veces nos había hablado de aquella casita que había heredado en su pueblo y a la cual nunca quiso llevarnos pues "estaba muy lejos". (28) Yo sabía perfectamente que era una vil excusa pero Carlos nunca admitió que tuviera razón, y si su madre decía que era una paliza llegar allí, por más que estuviera solo a poco menos de hora y media de la ciudad, ni siquiera insinuaba que él creía lo mismo que yo. Sin más dilación me puse en movimiento, y al cabo de un rato me encontraba al volante de nuestro coche camino del pueblo y su casa, con ella envuelta en bolsas de plástico en el maletero, una pala y a su lado la sosa que me ayudaría a sacarla de nuestras vidas para siempre.(29) Mas, ¡qué juguetón el destino!, me tenía reservada una sorpresa. No bien hube enfilado la carretera que me sacaría de este embrollo, acaso tan excitada por los sucesos recientes que no presté atención al pie derecho, unas sirenas llegaron a mis oídos, la luz roja y azul en mi retrovisor, la voz que me da el alto: la policía. (30)A través del retrovisor, observaba con angustia el paso firme del agente que se acercaba al coche con una mano puesta en su cinturón, junto al arma. Me pidió que saliera del vehículo y en ese momento me sentí como el personaje de Javier Bardem en No es país para viejos: tenía muchas ganas de hacer desaparecer al policía.(31) Pero me reprimí. Salí del coche con la ansiedad mordisqueando sañuda los pliegues de mi estómago. Alcé la vista, le miré a la cara y contuve el vómito. No podía ser él. Era imposible. (32) Me soníó al instante. En su gesto no había incicios de sospecha, sólo había sorpresa y alegría por verme después de tantos años.(33) Y es que no era para menos; se había marchado del pueblo cuando aún era un mozo solitario y retraído que miraba, hosco, por entre las mugrientas lamas de las persianas de una cabaña en la que, tras mucho tiempo de abandono, sólo quedaban trastos, inmundicia y un acre olor a rancio. Quizá yo era el mejor recuerdo posible de un triste pasado que ahora venía a golpearle como un mazazo.